Discurso del ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla

En la toma de posesión de los altos cargos de su Departamento

20-04-2004

"Dicen los expertos en comunicación que cuando se habla en público difícilmente logramos que la gente que nos escucha retenga alguna idea cuya exposición dure más de veinte segundos. Por tanto, de hacerles caso, debería callarme aquí y dar por concluido el acto. Mi opinión sobre los seres humanos, especialmente si son funcionarios, es mucho mejor de la que expresan los expertos. Por tanto intentaré en este arranque de legislatura, con tantas ilusiones renovadas, trasladaros a vosotros y a través de la prensa, a quienes nos pagan y para quien trabajamos que son los ciudadanos en general algunas ideas, a modo de declaración de principios, aunque emplee para ello algo más de veinte segundos. Deseo que mi primer recuerdo sea para las víctimas del terrorismo y, en especial, de los atentados del 11 de marzo. Entre ellos, hay familiares de funcionarios de este Ministerio y otros funcionarios. Estaremos cerca de ellos y de todos los afectados. Soy funcionario de carrera. Y me siento orgulloso de serlo. Si para mucha gente, especialmente los menos favorecidos, aquellos que no pueden recurrir a alternativas privadas, los servicios públicos son un instrumento de igualdad y las administraciones públicas un elemento de ciudadanía, dedicarse a la función pública como profesión, ser funcionario, ha sido y es un mecanismo de promoción social en España en el que el mérito ha primado sobre la riqueza y la capacidad sobre los privilegios. Creo pues en lo público, y en la administración pública como pieza esencial de una sociedad más equitativa individual y colectivamente. Por eso quiero un servicio público eficiente, que respete a los usuarios, que sea un modelo para el sector privado en lugar de ser receptor permanente de reproches de quienes confunden derechos con mercancías. Una administración pública que cuide a sus trabajadores, mejorando su formación, promoción profesional y sueldos, que mejore de manera permanente los servicios que presta, que sea punta de lanza de la modernidad. Una administración pública de la que sentirnos orgullosos como ciudadanos y no una a la que ridiculizar mediante chistes. Una administración pública que convierta en anacronismo el ya famoso vuelva usted mañana. Una administración pública que integre la pluralidad territorial de España. Soy valenciano. Nací pues en una Comunidad que puede reclamar, como cualquier otra, el derecho a su historia y tradición. Tengo una visión de España basada en relaciones horizontales mucho más que en verticales, en diálogo, más que en el ordeno y mando. En cooperación más que en imposición. Por eso, y por encargo del Presidente de Gobierno, lo primero que he hecho como Ministro de Administraciones Públicas ha sido dirigir una carta a los Presidentes de CC.AA solicitando ser recibido en las próximas semanas pero para tratar sobre el estar de España más que sobre el ser de España, sobre los españoles más que sobre las patrias. Sobre cómo conseguir hoy una España unida en la que todos se sientan cómodos. Sobre cómo debe funcionar mejor esta España autonómica y municipalista que nos hemos dado como organización del Estado plural. No soy nacionalista porque no reconozco a nadie el derecho a definir de manera excluyente el país en el que he nacido, en el que vivo y al que amo. No creo que deba anteponerse los intereses de los territorios sobre los derechos de los ciudadanos. Ni los derechos del pasado sobre los del presente y del futuro. Ni los pueblos abstractos sobre las personas concretas. Ni las ideas sobre la libertad necesaria para expresarlas. No creo que sea admisible el imponer comportamientos o pensamientos con la amenaza del terror. De ningún terror. Con sangre, ni la letra entra, ni se tiene más razón. Con sangre, sólo se genera más dolor por parte de quienes tienen menos conciencia moral. Mi patria es la democracia como único sistema de convivencia en paz entre nacionalistas y no nacionalistas, creyentes y no creyentes, izquierdas y derechas. El sentido de pertenencia, en una colectividad democrática debe contenerse en la fraternidad constitucional. Son las leyes quienes protegen nuestra identidad de ciudadanos que es de naturaleza superior a cualquier otra identidad privada. Creencias religiosas, opiniones, ideologías o sentidos de pertenencia basados en otros rasgos excluyentes no pueden ser la base sobre la que construir una sociedad justa en la que deben poder convivir en paz distintas concepciones de vida buena.ad De todo eso es de lo que hablamos, cuando hablamos de administraciones públicas, de la gestión, de la administración de lo público, de los espacios públicos de convivencia. De política con mayúscula, de derechos, de ciudadanía. Una política presidida por la austeridad en el uso del poder. Gobernaremos con la gente, con la ciudadanía. Para todo ello hace falta un buen equipo como el que hoy ha empezado a tomar posesión de sus puestos en este acto. Un equipo a la altura de los retos de esta legislatura en la que debemos hacer frente a cuatro tareas principales:  Avanzar en la modernización, simplificación y mejora de nuestro aparato administrativo, sus procedimientos, gestiones y servicios, para lo que hace falta impulsar la administración electrónica tanto como los derechos de los funcionarios.  Poner en marcha una Agencia para la evaluación de las políticas públicas y la calidad de los servicios públicos porque debemos maximizar la eficiencia y la eficacia de todos los recursos públicos.  Perfeccionar el modelo de funcionamiento del estado basado en Autonomías, mediante la puesta en marcha de la Conferencia sectorial de Administraciones Públicas, la Conferencia de Presidentes anunciada por el Presidente del gobierno en su discurso de investidura y las reformas del Senado y de los mecanismos de participación de las distintas administraciones en la configuración de las políticas públicas del país así como de cooperación entre las mismas, redefiniendo, también, el nuevo papel del estado central.  Asentando la presencia institucional y política de los municipios y provincias mediante una revisión de sus competencias y una mejora de su financiación. Si de verdad nos creemos aquello de que los municipios son la administración que mejor responde en muchas situaciones por ser la más próxima a los ciudadanos, debemos ser consecuentes con ello en términos de recursos. No terminan aquí las tareas que debemos abordar, pero si que estas cuatro líneas de actuación van a centrar mi actividad en los próximos años. Actividad en la que he tenido ilustres predecesores, algunos de los cuales están hoy aquí y otros se han disculpado. Trabajar en un edificio que ha visto hacerlo a Cánovas, a Fernandez Villaverde, a Azaña o a Largo Caballero, infunde respeto y ánimo. Pero también, humildad y sentido de la continuidad en esta especie de carrera de relevos en la que a veces, se convierte la vida. Intentar con decisión y fuerza el entregar una sociedad un poco mejor que aquella que recibimos: en eso pondré todo mi empeño y en eso os exigiré todo el esfuerzo. Los resultados, los juzgaran los ciudadanos que son los que nos sitúan a los políticos en aquellos puestos en que nos quieren ver en cada momento. Gracias a todos, ánimo y a trabajar.