El delegado del Gobierno presenta la exposición “Modernismo y fortificaciones en Melilla”

El delegado del Gobierno presenta la exposición “Modernismo y fortificaciones en Melilla”

26/04/2017

El delegado del Gobierno en Aragón, Gustavo Alcalde, ha presentado este miércoles la exposición “Modernismo y fortificaciones en Melilla”, una muestra que acoge la Capitanía General de Zaragoza desde el pasado 21 de abril. La presentación ha estado presidida por el presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda Ortiz, y también ha estado presente el delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani.

La ciudad de Melilla es española desde que la noche del 17 de septiembre de 1497, D. Pedro de Estopiñan y Virues, con sus huestes, ocupó una ciudad vacía y en ruinas.  Después con esfuerzo y trabajo, los españoles, levantaron sobre una masa rocosa torres, baluartes, edificios y murallas formalmente medievales, pero con innovaciones de la era moderna, constituyendo en su conjunto una bella muestra de la arquitectura militar.

Delimitadas las fronteras en 1862, Melilla comienza un periodo de expansión urbanística extraordinariamente fructífero, reseñable especialmente en los albores del siglo XX.

El debate arquitectónico, como en la Península, se establecerá entre permanecer en el historicismo, ecléctico mayoritariamente, aunque incorporando las innovaciones técnicas aportadas por la industrialización o apostar por las nuevas corrientes estéticas impulsadas por el Modernismo.  La aparición en la ciudad, a partir de 1909, de Enrique Nieto, discípulo de Lluís Domenech y Montaner y colaborador de Gaudí, pone fin a la divergencia instaurando el Modernismo como lenguaje arquitectónico en cualquiera de las modalidades que la tendencia manifiesta en Europa.

El resultado final, incorporadas otras manifestaciones arquitectónicas ulteriores, determina la catalogación de 500 edificios ubicados en el Ensanche Reina Regente, hoy denominado Triángulo de Oro, que convierten a Melilla en la segunda ciudad modernista española, tras Barcelona.